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Homenaje a Miguel de Cervantes Saavedra

         

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Por Amarilis Siu Rivas

HOMENAJE A CERVANTES “EL MANCO DE LEPANTO”

Durante la Batalla de Lepanto, Cervantes recibió tres heridas de arcabuz, un arma larga de fuego antecesora del mosquete y muy utilizada en infantería. El plomo de dos disparos le fue a parar al pecho y el tercero le dio de lleno en la mano izquierda.
Tras seis meses en el hospital, las heridas recibidas en el pecho pudieron ser curadas, pero la mano le quedó anquilosada a causa de un nervio que fue seccionado por un trozo de plomo, quedándole inutilizada de por vida. Pero jamás le fue amputada
Cervantes se había ganado unos cuantos ‘enemigos’ a lo largo de su vida, lo que propició que en ciertos círculos comenzara a ser llamado, como una burla intencionada, con el sobrenombre de ‘el manco de Lepanto’.
Este hecho ha propiciado que, a través de la historia, finalmente hayamos conocido al genial dramaturgo por su nombre acompañado de ese mote. Esto creó la extraña leyenda alrededor de él que contaba que había perdido un brazo cuando le fue cortado por un turco durante la famosa batalla. Motivo por el que podemos encontrar numerosas ilustraciones que representan a Cervantes con la falta de un brazo
En la epístola que Cervantes escribió para Mateo Vázquez podemos encontrar alguna referencia a las heridas que sufrió en Lepanto:

(…) A esta dulce sazón yo, triste, estaba
con la una mano de la espada asida,
y sangre de la otra derramaba;
el pecho mío de profunda herida
sentía llagado, y la siniestra mano
estaba por mil partes ya rompida (…)

El primer artista del grupo que se ocupó de don Quijote fue probablemente André Masson (1896-1987), enamorado de España y de sus poetas. Masson se vino a nuestro país en 1934 y se instaló en Tossa del Mar, un pueblo de la costa Brava, pero también conoció las viejas ciudades de Castilla (Ávila, Toledo) o la agitación social en Andalucía. En 1935 pintó un cuadro basado en el episodio del encuentro de Don Quijote con el carro o carreta de Las Cortes de la Muerte (Cleveland Museum of Art); en la novela, el hidalgo, disuadido por Sancho, renuncia a pelear con los cómicos disfrazados, pero Masson lo pinta acometiendo lanza en ristre a la figura de un esqueleto que encarna la Muerte (los esqueletos abundan en la obra española del pintor de este momento). Así Masson confirma, a costa del original cervantino, la leyenda trágica de la tierra española como país de rituales sangrientos, ya sean tauromaquias o guerras civiles. Se ha dicho que el cuadro podría ser además una alegoría de la resistencia contra la amenaza del fascismo rampante, tema que reaparecerá en los decorados y figurines que Masson creará poco después para la versión de la Numancia de Cervantes dirigida por Jean-Louis Barrault.
Acariciado, manoseado hasta la náusea por todos los pintores amateurs y sentimentales, los pintores de payasos tristes y de Giocondas modernas, la figura de don Quijote (y por supuesto la de Sancho), en lo que se refiere al mundo del arte. Innumerables quijotes flacos de ojos desorbitados, quijotes absortos en la lectura, quijotes luchando contra los molinos, quijotes exaltados o melancólicos, quijotes expresionistas y surrealistas, quijotes pop y hasta quijotes abstractos.

Es verdad que no siempre fue así. En las décadas centrales del siglo XIX, en la estela del movimiento romántico, cuando la ilustración gráfica ocupaba un lugar central en el arte, era posible hacer pintura avanzada inspirándose en la gran novela de Cervantes. Ese fue el caso, por ejemplo, de las geniales versiones de Honoré Daumier. En 1870, un Paul Cézanne, romántico rezagado, pintaba todavía un Don Quichotte sur les rives de Barbarie, como pintaba raptos y festines legendarios; pero esa incursión habría sido impensable diez años después. Hacia 1900, a medida que crecía y crecía la pretensión de autonomía de la pintura (que pronto llevaría a la invención del arte abstracto), la inspiración literaria fue desplazada hacia los márgenes del territorio de las artes visuales. Sin embargo, en la sucesión de las vanguardias del siglo XX, hubo un movimiento que volvió a someter lo visual al dictado de la literatura, restaurando la vieja idea del arte como ilustración: el surrealismo. Los surrealistas llevaron a las artes visuales muchos mitos y viejos relatos, y el Quijote, con sus equívocos delirantes entre la literatura y la vida, entre la fantasía y la realidad, tenía que figurar entre ellos.

       
 

Por Enrique Sánchez Liranzo

 

MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA.
(1547-1616).


Novelista, poeta y dramaturgo español. Nació el 29 de septiembre de 1547 en Alcalá de Henares y murió el 22 de abril de 1616 en Madrid, pero fue enterrado el 23 de abril y popularmente se conoce esta fecha como la de su muerte. Es considerado la máxima figura de la literatura española. Es universalmente conocido, sobre todo por haber escrito El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, que muchos críticos han descrito como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura universal.
Don Quijote de la Mancha ha sido unánimemente definido como la obra cumbre de la literatura universal y una de las máximas creaciones del ingenio humano. Considerado asimismo el arranque de la novela moderna y concebida inicialmente por Cervantes como una parodia de los libros de caballerías, el Quijote es un libro externamente cómico e íntimamente triste, un retrato de unos ideales admirables burlescamente enfrentados a la mísera realidad; no son pocos los paralelos que se han querido establecer con; la España imperial de los Asturias, potencia hegemónica destinada a gobernar el mundo en el siglo XVI y a derrumbarse en el XVII, y con la vida de su autor, gloriosamente herido en el triunfo de Lepanto y abocado luego a toda suerte de desdichas.
Es por cuanto a todo lo ya externado que, a diferencia de la de su contemporáneo Lope de Vega, quien conoció desde joven el éxito como comediógrafo y poeta y también como seductor, la vida de Cervantes fue ciertamente una ininterrumpida serie de pequeños fracasos domésticos y profesionales, en la que no faltó ni el cautiverio, ni la injusta cárcel, ni la afrenta pública. No sólo no contaba con rentas, sino que le costaba atraerse los favores de mecenas o protectores; a ello se sumó una particular mala fortuna que lo persiguió durante toda su vida. Sólo en sus últimos años, tras el éxito de las dos partes del Quijote, conoció cierta tranquilidad y pudo gozar del reconocimiento hacia su obra, aunque sin llegar nunca a superar las penurias económicas.
Es de entero crédito citar de que la familia de Cervantes, cuarto de los siete hijos del matrimonio de Rodrigo de Cervantes Saavedra y Leonor de Cortinas, Cervantes Saavedra nació en Alcalá (dinámica sede de la segunda universidad española, fundada en 1508 por el cardenal Cisneros) entre el 29 de septiembre (día de San Miguel) y el 9 de octubre de 1547, fecha en que fue bautizado en la parroquia de Santa María la Mayor
Pero el destino de Miguel parecía prefigurarse en parte en el de su padre, quien, acosado por las deudas, abandonó Alcalá para buscar nuevos horizontes en el prospero Valladolid, pero sufrió siete meses de cárcel por impagos en 1552, y se asentó en Córdoba en 1553. Dos años más tarde, en esa ciudad, Miguel ingresó en el flamante colegio de los jesuitas. Aunque no fuera persona de gran cultura, Rodrigo se preocupaba por la educación de sus hijos; el futuro escritor fue un lector precocísimo y sus dos hermanas sabían leer, cosa muy poco usual en la época, aun en las clases altas.
En 1569 salió de España, a causa de algún problema con la justicia, y se instaló en Roma, donde ingresó en la milicia, en la compañía de don Diego de Urbina, con la que participó en la batalla de Lepanto (1571). En este combate naval contra los turcos fue herido de un arcabuzazo en la mano izquierda, que le quedó anquilosada. Cuando, tras varios años de guarnición en Cerdeña, Lombardía, Nápoles y Sicilia (donde adquirió un gran conocimiento de la literatura italiana), regresaba de vuelta a España, la nave en que viajaba fue abordada por piratas turcos (1575), que lo apresaron y vendieron como esclavo, junto a su hermano Rodrigo, en Argel. Allí permaneció hasta que, en 1580, un emisario de su familia logró pagar el rescate exigido por sus captores.
Ya en España, tras una larga ausencia, encontró a su familia en una situación aun más penosa, por lo que se dedicó a realizar encargos para la corte durante unos años. En 1584 casó con Catalina Salazar de Palacios, y tras rehacerse económicamente viajó a Madrid y comenzó a escribir su novela pastoril La Galatea, obra que publicaría en 1585.
El Quijote, su obra maestra, la cual comenzó a gestarse, según el prologo a esta obra, cuando Cervantes acaba en la cárcel. No se sabe si con se término quiso decir que comenzó a escribirlo mientras estaba preso o, simplemente, que se le ocurrió la idea allí.
El éxito de este libro fue inmediato y considerable, pero no le sirvió para salir de la miseria. Al año siguiente la corte se trasladó de nuevo a Valladolid, y Cervantes con ella. El éxito del Quijote le permitió publicar otras obras que ya tenía escritas: los cuentos morales de las Novelas ejemplares, el Viaje del Parnaso y Comedias y entremeses.
En 1616, meses antes de su muerte, envió a la imprenta el segundo tomo del Quijote, con lo que quedaba completa la obra que lo sitúa como uno de los más grandes escritores de la historia y como el fundador de la novela en el sentido moderno de la palabra.
Cervantes está considerado como uno de los máximos exponentes de la literatura española, autor de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, obra fundamental de las letras universales. Esta obra fue traducida a prácticamente todos los idiomas.
Fuentes consultadas:
http://blocs.xtec.cat/elcarmelectures3reso/miguel-de-cervantes/
https://www.biografíasyvidas.com/monografías/cervantes/
http://www.elresumen.com/biografías/miguel_de_cervantes_saavedra.htm

       
 

Participantes al 21 de enero 2018... 150 páginas editadas

 

Ahikza A. Teresa Acosta Pinilla, Colombia
Aldirene Máximo, Brasil
Alicia Farina, Argentina
Alma Delia Cuevas Cabrera, México
Amarilis Siu Rivas, Venezuela
América Guerrero González, México
Ana Laura Valenzuela Camberes, Chile
Ariel G. Batista Osorio, Holguín-Cuba
Beatriz Belfiore, Argentina
Bella Clara Ventura, Colombia
Bertha Carou, Argentina
Blanca Garnica, Bolivia
Blanca Lilia Mendoza Hidalgo, Guatemala
Bruno Valverde, Argentina
Carlos Oyague Pásara, Perú
Conceição Maciel, Brasil
Cristina del Carmen Fernández, Argentina
Cristina Patty Acha, Perú-USA
Daniel de Cullá, España
Elba Vargas Ramos, Uruguay
Eliana Flórez Pineda, Colombia
Elisa Barth, Argentina-Suiza
Enrique A. Sánchez L. Rep. Dominicana
Enrique Godoy Durán, Guatemala
Evandro Ferreira Rodrigues, Brasil
Fernando José Martínez Alderete, México
Géminis, México
Gladys López Pianesi, Argentina
Graciela Reveco Manzano, Argentina
Hanna Barco, Colombia
Helenice Maria Reis Rocha Brasil
Hernán Dufey, Suiza
Hilda Augusta Schiavoni, Argentina
Inés Zeiss Castillo, Chile
Isidoro A. Gómez Montenegro, México
Javier Dicenzo, Argentina
José Hilton Rosa, Brasil
José Lissidini Sánchez, Uruguay
Juan Fran Núñez Parreño, España
Julio Almirón, Argentina
Jullie Veiga, Brasil
Lidia Leticia Risso, Argentina
Loreley Molinelli, Piriápolis-Uruguay
Lúcia Laborda, Brasil
Luisa Reyes , Republica Dominicana
Luisa Zerbo, Argentina
Luis Weinstein Crenovich, Chile
Ma. Esther Ruiz Zumel, España
Magali Aguilar Solorza, México
Manuel Quiroga Clérigo, Panamá
Marcelo de Oliveira Souza, IWA Brasil
María Cristina Valle, Torino-Italia
María Echevarría Betancourt, Cuba
María Guadalupe Hubeñàk, Argentina
María L. Mayorga Sánchez, España
Mariana Enriqueta Pérez Pérez, Cuba
María Senatore, Uruguay
Marina Moreno, Brasil
Marlene Denis, España
Marta Toro, Argentina
Mary Flor Barazarte, Venezuela
Mery Larrinua, EEUU
Nelly V. B. Forni de Marina, Argentina
Nilda Spacapan, Argentina
Olga Rojas, Edmonton, Alberta-Canadá
René A. Cruz-Mayorga, El Salvador
Rosangela T. Calza, Brasil
Robert A. Goodrich Valderrama, Panamá
Rocío Lupe Sánchez Ruíz, Cuba
Roger Casalino Castro, Lima-Perú
Rolando Reyes López, Cuba
Samuel Cavero Galimidi, Perú
Trigidio González Candia, Argentina
Varenka de Fátima Araújo, Brasil
Vielka Argelis Gutiérrez Domínguez, Panamá
Washington Gorosito Pérez, Uruguay-México